¿Puede el fagot ser uno de los protagonistas dentro del mundo del flamenco?

Seamos o no conscientes, el fagot es de los instrumentos que menos mundo ha visto fuera de la música clásica. También me atrevería a decir que es de los instrumentos de los que menos se conoce e incluso mucha gente no sabe ni siquiera de su existencia. Yo creo que es una pena seguir dejando a este abuelo, nunca mejor dicho, condenado a su extinción popular. Soy Rubén Jiménez y soy un fagotista diferente: un fagotista flamenco.


Poco a poco fui observando que ahí no estaba realmente mi lugar y empecé a alejarme de la música que siempre había admirado. Supe esa primera vez, al instante, que era la música a la que quería dedicar mi vida. Yo intento tener mi propia forma característica basándome en la investigación y la fusión con mi personalidad y mi creatividad, que se desarrollan de manera continua como las propias percepciones y situaciones de la vida —algo mágico bajo mi opinión—. Para mí un músico no es comparable con un actor. Ser músico es entrar en un estado de trance, conseguir viajar a otro lugar y que el oyente vaya contigo.


Llega el punto en el que decido empezar a investigar sobre cómo podía el fagot realmente sonar flamenco y no una cosa muy diferente, tocar de una forma clásica un repertorio flamenco. Empecé a analizar antes que nada todo tipo de «cantaores» y «cantaoras» flamencos, remontándome a la historia clásica del flamenco. No es lo mismo la voz que saca una cantante de ópera a una «cantaora», sin embargo, las dos son cantantes. El cante, junto con el toque y el baile, es la esencia fundamental del flamenco. Quería que el fagot fuera el centro de la atmósfera del «cuadro» flamenco, y no un mero acompañamiento como era en esos tiempos primitivos la guitarra. Pero la gran pregunta es: ¿qué elementos utilizo para sacar ese arte en el fagot?


Ahora mismo esto será una rareza, como siempre que alguien empieza cualquier cosa nueva. No existe una tradición flamenca, ni de ningún tipo fuera de la música clásica en la historia del fagot. Me veo un flamenco raro en ese sentido, pero a pesar de ello me considero flamenco por la manera que tengo de sentir.


Artículo completo publicado en la revista nacional de la Asociación de Fagotistas y Oboístas de España, nº 6, 2017, pp. 42-48.


Desde aquí animo a todos los músicos y, en concreto a nuestros lectores oboístas y fagotistas a perseguir los sueños que quieran. Con mucha determinación, disciplina y paciencia podemos conseguir tocar de manera extraordinariamente fresca, un camino de aprendizaje apasionante para conseguir llegar al corazón de nuestros oyentes. Agradezco a AFOES esta oportunidad de contar mi historia y espero profundamente que os haya inspirado. Creed en vosotros mismos, el mundo necesita de gente creativa que quieran abordar algo que jamás hemos escuchado. ¡Un fuerte abrazo a todos vosotros!



Vídeo promocional: https://youtu.be/IEboEFweBf0